La conservación preventiva es una intervención integral que incide en los bienes culturales en su conjunto. Su campo de actuación afecta tanto a las condiciones ambientales, control orgánico de plagas, así como las de exposición, y en la que se incluye intensidad y calidad lumínica, almacenaje, mantenimiento o manipulación de las piezas y el modelo de gestión de las visitas al centro museístico.

 No existen unas condiciones ambientales fijas para las colecciones de los museos, sino más bien una serie de recomendaciones generales entre las que están la eliminación de variaciones bruscas en las constantes ambientales y el establecimiento de controles sobre la cantidad de público que acceda a los recintos museísticos.

 El yacimiento arqueológico Cueva Pintada está inserto en el casco urbano de Gáldar, por lo que se ve afectado en gran medida por la propia actividad diaria de ese entorno fuertemente antropizado y que afecta a la Cueva Pintada y al yacimiento por dos elementos: la entrada de polvo en suspensión y de partículas de gases emitidos por el tráfico rodado; y las propias vibraciones que toda esa actividad genera en el sustrato rocoso.

 El material pétreo de las casas prehispánicas está expuesto a un deterioro importante por efecto de la combinación de la H.R. del aire y los componentes de dióxido de azufre que contiene el aire contaminado, al penetrar en las rocas favoreciendo su disgregación.

 Por ello es esencial para la preservación de este excepcional yacimiento llevar a cabo las necesaria labores de mantenimiento conservación y restauración en las estructura arqueológicas, impidiendo que el deterioro acabe comprometiendo la estabilidad de las mismas.

 La documentación de todo el trabajo de restauración y conservación que a lo largo de más de diez años se ha venido realizando es una parte fundamental de este proceso, en cuanto que será lo que permitirá conocer en el futuro no sólo la intervención realizada, el tipo e importancia de la misma, sino igualmente el desarrollo de la investigación que ha llevado a decidir cuál era el nivel de intervención necesario.

Los datos sobre las técnicas y productos empleados en intervenciones previas hacen necesario un trabajo de investigación que permita conocer con la mayor fiabilidad aquellos elementos, para decidir la metodología más adecuada a las condiciones en que éstos se conservarán en el futuro.

 La documentación en el museo se concibe en un doble sentido. En primer lugar, como el conjunto de documentos que reúne la institución, que puede tener un carácter muy variado en cuanto a soportes, contenidos, origen y valor cultural; en segundo lugar, como un proceso, como una serie de secuencias de trabajo aplicadas sobre los diferentes conjuntos de documentos y en la gestión del museo para el cumplimiento de sus diferentes funciones. El museo no sólo debe limitarse a contener información, sino a producirla, conservarla, usarla y difundir conocimiento.

El seguimiento y control de determinados factores del medio es una de las tareas esenciales en la conservación de los bienes culturales. La conservación preventiva propugna la adopción de métodos de trabajos que permitan detectar los procesos de deterioro de forma precoz y antes de que lleguen a afectar los bienes. El seguimiento y control de las condiciones ambientales es fundamental en el PLAN DE CONSERVACIÓN PREVENTIVA. Para ello se realiza la Monitorización de parámetros microclomaticos de la Cueva Pintada.