En el programa de conservación se han integrado también las casas del poblado, extremadamente frágiles y sensibles a la acción de los agentes físicos externos (lluvia, viento e insolación).

Las actuaciones realizadas a lo largo de los últimos diez años se han destinado a la consolidación de los muros de las casas, tanto de las argamasas que unen las piedras como de los morteros y las pinturas que los decoran.

Una buena parte de los materiales recuperados en el transcurso de las excavaciones arqueológicas han sido restaurados, ya que el abandono y arruinamiento de las casas del poblado provoca la fragmentación y el deterioro de las piezas.

El seguimiento y control de determinados factores del medio es una de las tareas esenciales en la conservación de los bienes culturales. La conservación preventiva propugna la adopción de métodos de trabajos que permitan detectar los procesos de deterioro de forma precoz y antes de que lleguen a afectar los bienes. El seguimiento y control de las condiciones ambientales es fundamental en el PLAN DE CONSERVACIÓN PREVENTIVA. Para ello se realiza la Monitorización de parámetros microclomaticos de la Cueva Pintada.