21.05.2012
La Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), que preside el consejero de Cultura y Patrimonio Histórico y Cultural del Cabildo de Gran Canaria, Larry Álvarez, ofrecerá su decimoséptimo concierto de abono de la temporada 2011-2012 el próximo Viernes 25 de mayo, a las 20.30 horas, en el Auditorio Alfredo Kraus de Las Palmas de Gran Canaria.
El programa estará protagonizado por Jörg Widmann (Múnich, 1973) un músico polivalente que se expresa con la misma competencia tanto en el campo de la composición como tocando el clarinete y empuñando la batuta. Tres aspectos de su talento musical que podremos apreciar en este concierto con el que retorna a la temporada de la OFGC.
El programa que ha preparado Jörg Widmann al frente de la OFGC incluye dos composiciones suyas que recibirán su estreno absoluto en España y que llevan por título Freie Stücke y Con brio.
La primera de sus obras en programa, Freie Stücke, constituye una serie de diez breves piezas de 2002 llenas de virtuosismo en las que el compositor alemán explora numerosas posibilidades expresivas a través de un rico trabajo de timbres, armonías y texturas sonoras. Se trata de la primera obra de Widmann para conjunto instrumental amplio.
Con brio es una obertura orquestal llena de energía en la que Widmann recrea ciertos elementos rítmicos de las Sinfonías Séptima y Octava de Beethoven, adaptándolos a un lenguaje sonoro actual.
Como solista Widmann tocará una de las más emblemáticas piezas concertantes para su instrumento, el Primer Concierto para clarinete de Carl Maria von Weber, obra de 1811 en las que clarinete y orquesta entablan un discurso brillante de ciertas connotaciones operísticas.
El broche de la velada lo pondrá la Sinfonía nº 41 “Júpiter” de Mozart, acaso la cumbre más alta escalada por el genio de Salzburgo en su catálogo orquestal.
BIOGRAFÍAS
Jörg WIDMANN
Estudió clarinete con Gerd Starke en la Escuela Superior de Música de Múnich y con Charles Neidich en la Juilliard School de Nueva York. A los once años comenzó a recibir clases de composición con Kay Westermann, continuando sus estudios con Wilfred Hiller y Hans Werner Henze y posteriormente con Heiner Goebbels y Wolfgang Rihm.
Apasionado de la música de cámara, como clarinetista colabora habitualmente con Tabea Zimmermann, Heinz Holliger, András Schiff, Kim Kashkashian y Hélène Grimaud. Actúa con frecuencia como solista junto a las principales orquestas del mundo. Ha estrenado varios conciertos para clarinete que le han sido dedicados.
En 1999 interpretó Musik für Klarinette und Orchester de Wolfgang Rihm como parte de Musica Viva; en 2006, Cantus de Aribert Reimann con la Sinfónica de la WDR; y en 2009, el estreno mundial de Rechant de Heinz Holliger en el Festival de Lucerna. Catedrático de clarinete de la Escuela Superior de Música de Friburgo desde 2001, en 2009 obtuvo también la cátedra de composición.
Los cuartetos de cuerda toman especial valor en la obra de Widmann: el Cuarteto de Cuerda nº 1 (1997), los Choralquartett (2003-2006) y Jagdquartett (estrenado por el Cuarteto Arditti en 2003), se completan en 2005 con el Cuarteto de cuerda nº 4 (cuya primera interpretación ofreció el Cuarteto Vogler) y el Cuarteto nº 5 con soprano Versuch über die Fuge (Intento de Fuga), que estrenaron Juliane Banse y el Cuarteto Artemis.
Ha compuesto además una trilogía para gran orquesta basada en la transformación de formas vocales en fuerzas instrumentales. La trilogía consta de Lied (2003-2007), Chor (2004) y Messe (2005). En 2007 Christian Tetzlaff y la Joven Filarmónica de Alemania presentaron su Concierto para violín. Ese mismo año, Pierre Boulez y la Filarmónica de Viena estrenaron Armonica, a la que siguió Con brio, un homenaje a Beethoven, estrenado por la Sinfónica de la Radio Bávara y Mariss Jansons.
Dos nuevos proyectos prueban la excelencia de Widmann como compositor para la escena: la ópera Das Gesicht im Spiegel fue elegida por la revista Opernwelt como el estreno más significativo de la temporada 2003-2004. Am Anfang (2009) es el resultado de un tipo único de colaboración entre un artista visual y un compositor: Widmann creó la obra junto con Anselm Kiefer y dirigió el estreno mundial en el 20 aniversario de la Ópera de la Bastilla en París.
Su labor como compositor le valió en 1998 el Premio de composición Belmont de Música Contemporánea de la Fundación Forberg Schneider, al que se suman los Schneider-Schott y Paul Hindemith de 2002. En 2003 fue galardonado con un premio de la Fundación Ernst von Siemens y el Premio Honorario del Festival de Ópera de Múnich, y en 2004 logró el Premio Arnold Schoenberg. En 2006 Widmann recibió el Premio de Composición de la SWR Sinfonieorchester de Baden-Baden y Friburgo y el Premio de Composición Claudio Abbado de la Academia de Orquesta de la Filarmónica de Berlín. Es miembro del Instituto de Estudios Avanzados de Berlín y de la Academia Bávara de Bellas Artes, la Academia de Arte de Hamburgo y la Academia Alemana de Arte Dramático.
Fue compositor residente de la Orquesta Sinfónica Alemana de Berlín, la Orquesta de Cleveland, los festivales de Salzburgo y Lucerna, la Orquesta Filarmónica de Colonia y el Konzerthaus de Viena.