El Programa de Conservación

Desde que se iniciaron los primeros trabajos en el yacimiento, la principal preocupación fue la preservación de las pinturas.

Para ello se diseñó un exhaustivo programa de conservación para la Cueva Pintada que abarca el estudio de los tres elementos que la condicionan: la roca soporte, los pigmentos y las variables climáticas que les afectan, esencialmente los referidos a temperatura, humedad y ventilación.

Por lo que respecta al soporte, se ha efectuado una completa caracterización geológica y geoquímica, analizando la estructura interna de la cámara excavada para observar si hay fisuras, aparentes u ocultas, que puedan poner en peligro la integridad del conjunto rupestre.

Las muestras de los pigmentos y morteros fueron igualmente estudiadas para identificar los componentes empleados, obtenidos a partir de materias minerales como arcillas y caliches, éstos últimos intencionadamente calentados.

Los análisis han revelado igualmente que la roca fue preparada para ser pintada mediante la aplicación de una fina capa de arcilla; sobre ella se dispusieron los colores, obtenidos a partir de materias minerales, principalmente arcillas y caliches.

La medición de las variables climáticas, responsables en última instancia de la conservación de la cueva, se está llevando a cabo empleando tecnología puntera con el objeto de establecer el óptimo climático que asegure el equilibrio ambiental en la cámara decorada.

En el programa de conservación, se han integrado también las casas del poblado, extremadamente frágiles y sensibles a la acción de los agentes físicos externos (lluvia, viento e insolación).

Las actuaciones realizadas a lo largo de los últimos diez años se han destinado a la consolidación de los muros de las casas, tanto de las argamasas que unen las piedras como de los morteros y las pinturas que los decoran.

Una buena parte de los materiales recuperados en el transcurso de las excavaciones arqueológicas han sido restaurados, ya que el abandono y arruinamiento de las casas del poblado provoca la fragmentación y el deterioro de las piezas.