José Miguel Alzola

(Las Palmas de Gran Canaria, 1913)

Dirigió, con María Dolores Garralda, las actuaciones arqueológicas que se iniciaron en el yacimiento en 1970 con el fin de abrirlo al público. Fruto de estas actuaciones y de su colaboración con Antonio Beltrán, vio la luz en 1974 la obra La Cueva Pintada.