30 de junio de 2020

MONEDA CON RESELLO DESCUBIERTA EN EL V CAMPUS DE ARQUEOLOLOGÍA CUEVA PINTADA

El contexto del hallazgo

CPG19; 19/07/2019

E61; Cuadrícula 12; CEII; UE4; Levantamiento 1

Inventario: 1853 / Nº colección: M89 / Código museo: 2019-1853

La moneda se descubrió en la estructura nº 61 que está situada en la zona sur oeste del yacimiento, muy próxima a la cámara decorada.

Esta estructura se identificó en las excavaciones del año 2002 y se ha excavado en distintas campañas desde entonces y hasta la última que se llevó a cabo en el año 2019.

Se encontraba en la línea de uno de los muros de los bancales agrícolas por lo que en parte fue afectada por la construcción de éstos y por eso la zona de acceso de la estructura se perdió en  los trabajos de explanación del sustrato y posterior construcción de los muros agrícolas.

Se trata de una estructura de habitación que se han identificado por el momento dos espacios en principio individualizados y que parecen corresponder a dos fases de construcción de la estructura pero de la que todavía falta por escavar los niveles primarios por lo que todavía es prematuro establecer su funcionalidad y su periodización y como se relaciona esta estructura con el resto de casa del poblado de Agáldar.

La moneda se descubrió en los niveles de derrumbe y abandono de la estructura. Estos niveles están formados por sedimento más bien suelto de tierra poco compacta y que contiene numerosas piedras de mediano y pequeño tamaño algunas de ellas seguramente de los elementos que conforman la casa: paredes y techo.

 

El proceso de restauración

La superficie de la moneda presentaba una capa de corrosión cúprica, que ocultaba por completo todo el metal. El grado de deterioro es alto. Las sucesivas limpiezas que se realizaron, compaginando procesos físicos y químicos, dejaron al descubierto un alto desgaste de la superficie. El relieve ha quedado bajo la deformación sufrida por el resello encontrado, tanto el anverso como el reverso.

Uno de los principales males del cobre y sus aleaciones, son los cloruros de cobre, los cuáles se reactivan con la salinidad, tanto procedente del estrato arqueólogico, como de la humedad ambiente. La extracción de estas sales es siempre parcial, puesto que los compuestos que se establecen en el interior del metal son muy difíciles de retirar, pero que se pueden controlar mediante unas medidas de conservación adecuadas como son la vigilancia de parámetros de temperatura y, especialmente humedad, para evitar su reactivación y el alcance del proceso de corrosión.

 

Los datos históricos

En estos niveles se recuperaron junto a la moneda numeroso material. El más abundante y espectacular es la acumulación de elementos de malacofauna, lapas y burgaos, que aparecen amontonados formando bolsas. Igualmente es abundante el material prehisánico sobre todo los fragmentos de cerámica muchos de ellos pintados de almagre. Igualmente son recurrentes los elementos de industria lítica en basalto y también, aunque en menos número, en obsidiana. Pero también es muy abundante el material de cerámica a torno, meladas y mayólicas y el material metálico, entre los que se identifican clavos, elementos de placas metálicas, pequeños alambres ...

Es evidente como pasa en otras zonas del yacimientos que el espacio interior de las estructuras una vez abandonadas han funcionado como auténticas "trampas de fósiles" recogiendo los materiales en ese período todavía por definir en el que las casas se abandonan y poco a poco se colmatan de sedimentos que las cubren y entre los que también hay que tener en cuenta la importante intervención de bancalización que se produjo en torno a principios del s XIX.