La Cueva Pintada se convierte en un museo más sostenible gracias a la instalación de una planta fotovoltaica

El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada, gestionado en Gáldar por el Cabildo de Gran Canaria, será desde ahora un centro más sostenible gracias a la instalación de una planta fotovoltaica que le permitirá autoabastecerse de energía limpia. Presentada por el coordinador general de Cultura, Patrimonio Histórico y Museos de la Corporación, Larry Álvarez, y su directora, Carmen Gloria Rodríguez, la planta ha costado un total de 65.056 euros, de los que el Gobierno de Canarias ha aportado 21.736 euros. Permitirá un ahorro aproximado de 10.000 euros anuales, además de contribuir al cuidado del medio ambiente.

La planta está diseñada para generar una potencia de 35KW instantáneos, que, a pleno rendimiento, supondrán unos 59.500 Kw/hora anuales (a modo de ejemplo, una vivienda española media consume unos de 9.922 Kw/h anuales, lo que equivale a un consumo de 0,85 toneladas de petróleo que, al igual que ocurrirá en el caso de Cueva Pintada, dejarán de emitirse a la atmósfera).

Con una superficie total de 450 metros cuadrados, cuenta con 160 paneles de silicio poly-cristalino (material de fácil reciclado y acabado en aluminio anodizado) y está dividida en tres zonas (campos solares).

Además, está acoplada a la cubierta preexistente, cuya inclinación, unida a la orientación sur del complejo ha facilitado la instalación y evitado cualquier impacto visual. De hecho esta insolación idónea fue una de las razones por la que los antiguos pobladores eligieron esta ladera para el emplazamiento del poblado de Agáldar.

También se han instalado elementos de monitorización y control que ofrecerán en tiempo real datos sobre el consumo, lo que hará posible un control del funcionamiento adecuado de la instalación y de la cantidad de energía producida y consumida. Además, habrá otros parámetros, como insolación, temperatura…. Esa información podrá ser vista por los visitantes en todo momento, dentro de la política de difusión y concienciación llevada a cabo por el museo.

Los inversores o convertidores de la planta, los elementos encargados de transformar la corriente continua en corriente alterna y de suministrarla al museo, son insonoros y no emiten ningún tipo de radiación. Por último, para las conexiones, se aprovecharon las canalizaciones y arquetas existentes con lo que el impacto en el yacimiento arqueológico ha sido también nulo.

Pero la instalación de la planta, que ha corrido a cargo de las empresas Ensoval Energía (Valencia) y Clean Canarian Energy (Canarias) "viene a culminar un proceso ambicioso para la implantación en la Cueva y, en general, en los equipamientos dependientes del Cabildo grancanario, de un modelo de gestión integral y sostenible", según Larry Álvarez.

Así, la instalación de esta innovadora infraestructura ha ido precedida de una serie de cambios técnicos para la implantación de sistemas más eficientes. De hecho, todos estos trabajos son fruto de una auditoría energética realizada en 2011 para determinar qué mejoras podían hacerse para ahorrar energía en la Cueva Pintada y, antes incluso de la puesta en marcha de la planta, se ha podido rebajar sensiblemente la factura energética.

 

VENTAJAS DE LA ENERGÍA SOLAR FOTOVOLTAICA. La energía solar implica una serie de ventajas medioambientales. Es limpia y sostenible; no se agota y no produce ruidos ni emisiones de CO2 u otros gases de efecto invernadero. Además, los elementos para su producción/distribución requieren poco mantenimiento, apenas sufren averías y gozan de una vida larga.

Desde el punto de vista económico, hay que destacar dos parámetros: el grado de autosuficiencia y la cuota de autoconsumo.

El grado de autosuficiencia representa el porcentaje de las necesidades energéticas totales satisfechas por el generador fotovoltaico y, en el caso de la Cueva, oscilará entre un 45 y un 85 por ciento, dependiendo de la hora del día, mientras que la cuota de autoconsumo, esto es,  porcentaje de la energía fotovoltaica total producida consumida por el edificio, será del 92 por ciento.

El autoconsumo reduce la factura eléctrica del consumidor entre un 55 y un 75 por ciento; evita pérdidas a través de la red, ya que la electricidad deja de recorrer grandes distancias hasta su destino y se relaciona con tecnologías limpias, que reducen el uso de combustibles fósiles y la dependencia energética.         

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