LA COMUNIDAD COREANA SE INTERESA POR LA CUEVA PINTADA

La treintena de ciudadanos coreanos residentes en Gran Canaria que ayer visitaron por vez primera el Museo y Parque Arqueológico de la Cueva Pintada de Gáldar, se quedaron gratamente impresionados por las formas geométricas y los colores de la cámara prehispánica, que se ha convertido en el principal polo de atracción del mencionado centro que acaba de cumplir su primer lustro desde que fuera abierto al público en 2006, tras permanecer 24 años cerrado.

La comunidad coreana estrenaba la iniciativa que el Cabildo grancanario ha impulsado entre los ciudadanos extranjeros que desde hace años residen en la Isla, a la que se sumarán próximamente hindúes y británicos.

La guía Elena Suárez, que lleva cinco años enseñando a los visitantes que se acercan al museo sus excelencias, fue la encargada de dirigir en español la visita de una hora y media de duración. Los súbditos coreanos se mostraron interesados por algunas piezas de la colección permanente que se exhibe en el centro, como recipientes cerámicos, monedas europeas de metal y diversos adornos. En el yacimiento arqueológico le preguntaron por la técnica de construcción y materiales empleados en las viviendas de los antiguos pobladores de la Isla, así como por la importancia de las zonas comunales como las cocinas exteriores.

Muchos de ellos manifestaron su intención de regresar en otra ocasión con sus familiares a la Cueva Pintada, por lo que también se interesaron en los horarios de apertura y plan de visitas guiadas establecido para disfrutar de esta joya arqueológica del remoto pasado prehispánico de Canarias.

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